Condenan al Sergas a indemnizar con 400.000 euros por un retraso en abordar un taponamiento aortico

Publicado el 11/02/2008

La Sección Primera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Galicia ha condenado al Sergas a indemnizar en la cantidad de 400.000 € por un retraso en abordar un taponamiento aortico.

Dice la sentencia:
El paciente fue tratado en el Servicio de Cardiología del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela, y diagnostica de cardiopatía reumática del tipo de la doble lesión mitral severa e insuficiencia tricuspidea, sin lesiones coronarias asociadas, en grado funcional II-III de la N.Y.H.A. Se programó una intervención para sustituirle la válvula mitral defectuosa y reparar la válvula tricuspídea. El 12 de febrero de 2003, firmó el preceptivo documento de consentimiento informado, en el que no se le advirtió de que una de las posibles complicaciones derivadas de la intervención era neurológica, ni del coma vigil en el que actualmente se encuentra. Fue intervenido el 14 de febrero de 2003. El acto operatorio transcurrió sin incidencias, al igual que las primeras horas del periodo postoperatorio. A partir de la media noche se le suministró heparina, como fármaco anticoagulante. Su evolución postoperatoria en la Unidad de Reanimación seguía siendo la habitual, hasta las 21,00 horas del día 15, en el que, coincidiendo con su movilización para sentarlo en un sillón, comenzó con hipotensión y oliguria, a supraventricular, anuria, desaturación arterial, a pesar de dosis crecientes de oxigeno e hipotensión arterial mantenida a pesar de dosis crecientes de oxigeno e hipotensión arterial mantenida a pesar de dosis crecientes de aminas vasoactivas, así como un incremento de la presión venosa central. El Jefe de Servicio de Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor fue interrogado por el Instructor del Expediente administrativo acerca de cuando se sospechó que el paciente podía presentar ecocardiograma transtoracico y cuanto tiempo transcurrió desde que se hizo el diagnostico hasta que se llevó al paciente al quirófano; respondió que a las 23,45 horas se sospechó que podía existir un taponamiento, y que se le intervino a las 1,00 horas. Sin embargo, la hora de entrada en el quirófano fue posterior, ya que consta que la intervención comenzó a las 2,00 horas. Al inicio de la intervención presentó parada cardiorespiratoria, concretamente una fibrilación ventricular que evolucionó hacia asistolia; y recibió tres descargas eléctricas directas de 20 julios, tras haber procedido a la apertura de la esternotomía y a la administración de dos miligramos intravenosos de adrenalina, saliendo en ritmo de marcapasos. El paciente venía recibiendo desde las 3,00 horas del día 15 de febrero, heparina sódica intravenosa, con fármaco anticoagulante; al respecto de lo cual, el Jefe de Anestesia había manifestado al Instructor del expediente que la heparina es un anticoagulante que podía aumentar la hemorragia. Tras la intervención quirúrgica para eliminar los coágulos y resolver el taponamiento cardiaco, el paciente no llegó en ningún momento a recobrar la conciencia. El 16 de febrero se le realizó un TAC que resulto compatible con una lesión cerebral isquémica, lesión que se confirmó en un nuevo TAC realizado al día siguiente. En el mes de septiembre de 2003 el INSS le declaró en situación de Gran Invalidez.

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